jueves, 7 de mayo de 2015

EL AMOR LO DICE TODO...

  Amor supremo
 Dr. Charles Stanley

"Si yo hablase lenguas humanas y angélicas, y no tengo amor, vengo a ser como metal que resuena, o címbalo que retiñe.  Y si tuviese profecía, y entendiese todos los misterios y toda ciencia, y si tuviese toda la fe, de tal manera que trasladase los montes, y no tengo amor, nada soy. Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve" (1 Corintios 13.1-3)

No hay valor o expresión humana más importante que el amor. El incomparable tratado de Pablo sobre este tema en 1 Corintios 13 se encuentra intercalado entre dos capítulos que tratan de los dones espirituales. Los corintios se enfocaban demasiado en lucir estos dones, por lo que el apóstol les mostró el "camino aun más excelente" del amor (12.31). Curiosamente, Pablo no hizo ningún intento de definir el amor, sino que describió su importancia y su expresión.

El tipo de amor del que habla Pablo no es de origen humano, sino divino. Es un amor abnegado y sacrificial que actúa en favor de otra persona. Puesto que el Señor quiere transformar nuestro carácter conforme a la imagen de su Hijo, esta prioridad es del todo razonable. En realidad, cada vez que demostramos tal amor por los demás, es cuando somos más como Cristo.

Los tres primeros versículos de este capítulo nos hacen una advertencia. Sin la motivación del amor, todas nuestras buenas obras -incluso el servicio al Señor- no nos sirven de nada. A los ojos de Dios, un espíritu amoroso es más importante que nuestras palabras y que nuestro conocimiento, fe, generosidad y abnegación. Cuando estemos delante de Cristo para ser juzgados por nuestras buenas obras, esas obras hechas por razones egoístas no serán dignas de recompensa.

Todos somos enceguecidos hasta cierto grado cuando se trata de nuestros motivos, por lo que discernir por qué servimos a Dios puede ser difícil. Ore para descubrir las intenciones ocultas de su corazón y para sustituir cualquier motivación 

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS   

lunes, 4 de mayo de 2015

TODOS ESTAMOS INVITADOS A LA GRAN BODA...



   

La mejor boda



"... han llegado las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado". | Leer: Apocalipsis 21:1-8

En los últimos 800 años aproximadamente, se añadió una costumbre a las ceremonias de bodas judías: cuando termina, el esposo rompe un vaso para vino con el pie. Algunos dicen que la ruptura del vidrio simboliza la destrucción del templo en el 70 d.C. Se insta a las parejas jóvenes a recordar, mientras forman un nuevo hogar, que la casa de Dios fue destruida.

No obstante, el Señor no carece de una casa, sino que ha elegido un nuevo lugar para vivir: en nosotros, sus seguidores. En forma metafórica, las Escrituras hablan de los creyentes como la esposa de Cristo y el templo donde vive Dios. Simultáneamente, Él está preparando a su esposa y planeando construir un nuevo hogar, el cual se tornará en su morada permanente. Al mismo tiempo, está preparando a la esposa y organizando una boda que incluirá a toda la familia de Dios desde el principio de las edades.

Nuestra tarea es fácil, aunque, a veces, puede ser dolorosa. Cooperamos con Dios mientras Él obra en nosotros para hacernos más semejantes a su Hijo Jesús. Luego, un día, en la mejor boda que jamás haya existido, nos presentará para sí sin mancha ni arruga. Seremos santos y sin mancha (Efesios 5:27). Esa boda pondrá fin a toda tristeza y sufrimiento.

No hay duda de que Jesús volverá.

AMEN, AMEN, AMEN.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS...

QUE NOS IMPIDE PERDONAR?

Obstáculos para perdonarnos
 Dr. Charles Stanley 


"Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Juan 1.9). | Leer: Salmo 51.10-12 

Todo ser humano es pecador. Todos nos enfadamos, cometemos errores y hacemos cosas que parecen fuera de lugar. El pecado es un problema universal, pero Dios ha ofrecido el perdón para todos los que quieran aceptarlo. Sin embargo, a muchos creyentes les resulta imposible perdonarse. ¿Por qué?

Primero, porque nos resulta difícil aceptar el perdón de Dios. El sentimiento de culpa puede llegar a ser tan fuerte que eclipse el regalo del perdón y de la restauración que nuestro Padre nos ha dado. Podemos pensar: lo que he hecho es demasiado terrible. Dudo que Dios pueda perdonarme. Lo cual es un error lamentable.

Segundo, una frustración personal puede evitar que nos perdonemos. Muchas veces tenemos parámetros de conducta y de logros inaccesibles. Cuando no somos capaces de vivir de acuerdo con ellos, quedamos casi paralizados por el desengaño, que puede hacer que parezca imposible ser perdonados.

Tercero, ver los resultados de nuestro pecado puede convertirse en un obstáculo. Es decir, si nuestras malas acciones producen consecuencias, podemos llegar a estar tan cegados por el resultado, que nos resulte difícil perdonarnos. Ver los efectos de nuestro pecado día tras día mantiene vivo en nuestra mente el sentimiento de culpa.

¿Está usted albergando remordimientos por un pecado de su pasado? El perdón de Dios está disponible ahora mismo (1 Jn 1.9). Cristo dio su vida para hacerle libre. Por lo tanto, no se mantenga encadenado voluntariamente por no querer perdonarse a sí mismo por lo que Dios ya ha perdonado (Gá 5.1).

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

sábado, 2 de mayo de 2015

LA FIDELIDAD DE DIOS, PERMANECE PARA SIEMPRE...



En cada generación


"Porque el Señor es bueno; [...] su verdad por todas las generaciones ". | Leer: Salmo 100

Puede sorprender que los hijos no sigan el ejemplo de sus padres en cuanto a la fe en Dios. Igualmente inesperado es que una persona que proviene de una familia donde la fe no existe se entregue a Cristo. En todas las generaciones, cada ser humano debe elegir.

Samuel fue un gran hombre de Dios que designó como líderes de Israel a sus dos hijos, Joel y Abías (1 Samuel 8:1-2). Sin embargo, a diferencia de su padre, ambos eran corruptos y «se volvieron tras la avaricia, dejándose sobornar y pervirtiendo el derecho» (v. 3). No obstante, años después, vemos que Hemán, el hijo de Joel, fue designado músico en la casa del Señor (1 Crónicas 6:31-33). Este nieto de Samuel (junto con Asaf, su mano derecha y autor de numerosos salmos) sirvió al Señor entonando cánticos de gozo (15:16-17).

Aunque una persona parezca indiferente a la fe tan preciosa de sus padres, Dios sigue obrando. Con el tiempo, las cosas pueden cambiar, y las semillas de la fe pueden brotar en la vida de las generaciones futuras.

Cualquiera que sea la situación familiar, sabemos que «el Señor es bueno; para siempre es su misericordia, y su verdad por todas las generaciones».

Señor, ayúdame a recordar que tú eres quien hace crecer la semilla de la fe. El final de la historia aún no se ha escrito. Obra en nuestros seres queridos.

La fidelidad de Dios se extiende a todas las generaciones.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

HAY QUE ORAR...



La importancia de la oración  
 Dr. Charles Stanley 

"Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5.17, 18). 

La oración es el alma de una relación estrecha con nuestro Padre celestial. Sin embargo, con frecuencia, dudamos de su poder y eficacia. De manera que, no vacilemos en llevar nuestras dudas al Señor, escudriñar la Biblia en busca de respuestas y buscar el consejo de un mentor espiritual. La oración es demasiado importante para ser descuidada.

¿Los planes de Dios dejarán de cumplirse si no oro? No. Dios no depende de nuestras oraciones. El tiempo que invertimos hablando con Él nos involucra en la obra que está haciendo en nosotros y en el mundo, pero Él seguirá adelante con o sin nosotros.

¿Mi oración (o la falta de ella) influye en el trabajo de Dios? Pienso que la Biblia enseña que la respuesta a esta pregunta es sí y no, dependiendo de la situación. Hay veces cuando el propósito de Dios está establecido. Él tiene el control y ha determinado el mejor plan de acción. En el Antiguo Testamento, el Señor muchas veces profetizaba lo que iba a hacer, y luego hacía que esos hechos sucedieran.

En otros casos, dejamos de ser bendecidos pues no pedimos (cp Stg 4.2). Hay algunas cosas buenas que Él no da hasta que extendamos nuestras manos en oración para recibirlas. Pero, gracias a que Dios es un Padre misericordioso, también derrama bendiciones que no se nos ocurriría pedir.

¿Entiende usted el maravilloso privilegio que es arrodillarse ante el Padre todopoderoso, y saber que Él le escucha y que responderá a sus oraciones? A Dios le encanta ser bondadoso con sus hijos, y conceder el deseo de sus corazones.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

viernes, 1 de mayo de 2015

LA HUMILDAD, LA MEJOR CARACTERISTICA DE UN SER HUMANO...





Reprender con amabilidad


"Vestíos [...] de benignidad, de humildad..." | Leer: Colosenses 3:12-17

Después de una conferencia en Nairobi, Kenia, fuimos al lugar donde nos hospedábamos para prepararnos para volver a casa el día siguiente. Cuando llegamos, una mujer del grupo dijo que había olvidado el equipaje en el centro de conferencias. Mientras fue a buscarlo, el líder del grupo (siempre muy meticuloso) la criticó duramente a sus espaldas.

A la mañana siguiente, cuando llegamos al aeropuerto, el propio líder quedó consternado al darse cuenta de que él también había olvidado el equipaje. En ese momento, era aun más costoso volver a buscarlo. Más tarde, se disculpó y nos dijo: «¡Nunca volveré a ser tan duro con mis críticas!».

Como todos tenemos errores y debilidades, debemos soportarnos y perdonarnos cuando las cosas salen mal (Colosenses 3:13). Nuestra crítica tiene que ser constructiva y debemos vestirnos «como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia» (v. 12).
Si es necesario reprender a alguien, debemos hacerlo con benignidad y amor. De ese modo, estaremos convirtiéndonos en imitadores de nuestro Señor Jesucristo.

Querido Dios, sé que, a veces, no tengo paciencia, humildad ni benignidad. Pareciera que el Espíritu Santo no llenara mi vida lo suficiente. Por favor, ayúdame hoy a amar a los demás.

Las claves para llevarnos bien son la amabilidad y la humildad.    

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS
  

LA NECESIDAD DE ORAR...


¿Por qué razón oran los creyentes?
 Dr. Charles Stanley 

"Jehová estableció en los cielos su trono, y su reino domina sobre todos". | Leer: Salmo 103.19-22 

El reconocimiento de que Dios es soberano provoca algunas preguntas sobre la naturaleza de la oración. Concretamente, muchas personas me han preguntado: "Si el Señor tiene el control, ¿por qué espera que oremos?"

La oración nos lleva a cooperar con lo que Dios ha resuelto llevar a cabo. Él desea involucrar a los creyentes en el trabajo que está haciendo, tanto en el mundo como en sus vidas. Pero la palabra "trabajo" es engañosa cuando se trata de nuestra fe. A diferencia del afán que vemos en el mundo, lo que Dios desea es que confiemos en Él (Jn 6.29), le entreguemos nuestras cargas, madure nuestra relación con Él, y le permitamos que obre a través de nosotros.

En Juan 17.11, Jesús le pidió a Dios que protegiera a los discípulos por el poder de su nombre. ¿Pensaba Él que podían perder su salvación o apartarse de su compromiso? Claro que no. Jesús era Dios en carne humana. Él sabía exactamente lo que iba a suceder, y cómo esos hombres darían a conocer el evangelio y permanecerían fieles hasta la muerte. Pero Jesús estaba involucrándose en el plan del Padre al interceder por ellos.

Dios, por supuesto, puede construir su reino sin nuestra ayuda. Pero orar y trabajar junto a nuestro Señor robustece nuestra fe en su poder.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS