lunes, 10 de agosto de 2015

DILE NO AL PECADO

         
 


Al borde

"Todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado" (Juan 8:34). | Lectura: Romanos 6:16-23

Al sur de Kuna, en Estados Unidos, hay un tubo subterráneo de lava que se ha vuelto bastante famoso en esa ciudad. Por lo que sé, su única entrada es un hueco profundo que se sumerge directamente en la oscuridad. Hace unos años, me paré al borde del hueco para mirar de cerca, y casi pierdo el equilibrio. El terror me generó palpitaciones, y retrocedí de inmediato.

El pecado es parecido: la curiosidad puede atraernos a la oscuridad. ¿Cuántos se han acercado demasiado al borde y, tras perder el equilibrio, cayeron en las tinieblas? Destruyeron sus familias, sus reputaciones y sus carreras debido a relaciones adúlteras que empezaron con un «simple» coqueteo y que terminaron en pensamientos y acciones. Cuando miran atrás, suelen decir: «Nunca pensé que llegaría a esto».

Pensamos que podemos coquetear con la tentación, acercarnos mucho al borde y dar un paso atrás, pero es un engaño. Sabemos que algo está mal, y, aun así, jugamos con eso. Luego, caemos inevitablemente en perversiones oscuras. Jesús lo expresó con claridad: «todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado» (Juan 8:34).

Por eso, al reconocer que necesitamos la ayuda de Dios, oramos como David en el Salmo 19:13: «Guarda también a tu siervo de pecados de soberbia; que no se enseñoreen de mí» (LBLA).

Padre, ayúdanos a no coquetear con el pecado.

Una gran caída empieza con un pequeño tropezón.


Por David H. Roper

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

LA DULCE ESPERA EN EL SEÑOR.


Esperar en el Señor

Dr. Charles Stanley

"Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado". | Lectura: Salmo 130.5-8

Saber esperar por el momento correcto es fundamental para un hijo de Dios. Sin embargo, confiar en el tiempo de Él cuando no se tiene una dirección clara, o cuando las necesidades son apremiantes es extremadamente difícil. Porque queremos acción, esperar en Dios parece una actitud muy pasiva.

Esperar en el Señor significa hacer una pausa para recibir instrucciones en medio de las circunstancias que atravesamos. Es enfocarnos intencionalmente en Dios -la decisión de tener un corazón tranquilo que espera escuchar su voz y ver su intervención. La espera no es para que los hechos se produzcan como queremos, sino se haga la voluntad de Dios.

La voz del Señor viene a menudo por medio de su Palabra. Porque la Biblia es su libro de instrucción para nuestra vida, la silenciosa meditación en ella es esencial. A veces, cuando la leo, un pasaje me salta a la vista. La dirección que estoy buscando esta allí, casi como si mi nombre estuviera escrito en ella.

En algunas ocasiones, Dios cambiará una situación para dirigirnos en otra dirección o motivará a otra persona para que nos aconseje y oriente. Sin embargo, recuerde siempre que cualquier voz que nos ofrezca dirección, debe armonizar con la voluntad del Señor revelada en su Palabra; de lo contrario, no es de Él.

El primer paso es esperar en el Señor, acatando su decisión en cuanto a cómo y cuándo actuará. ¿Cuál es su esperanza en cuanto a lo que Dios hará? ¿Está buscándole con afán, o buscando solamente lo que quiere de Él? Puesto que solo el Señor sabe lo que es mejor para usted, déjese llevar y confíe en que la decisión de Él será el mejor camino.  

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ.

Pr. DOLREICH ARTIGAS

DESCANZANDO EN DIOS


   

Impredecible
 
 "Estad quietos, y conoced que yo soy Dios". | Lectura: Salmo 46
 
En 2003, en el Abierto de Golf Femenino de los Estados Unidos, la relativamente desconocida Hilary Lunke se aseguró el premio más importante en ese deporte... y un lugar en la historia. No solo ganó la final en los 18 hoyos, sino que también fue su primera victoria como profesional. Su triunfo sorprendente e inspirador confirma una de las verdades más emocionantes en cuanto a los deportes: su imprevisibilidad.
 
Sin embargo, lo imprevisible de la vida no siempre es tan emocionante. Elaboramos estrategias, hacemos planes, proyecciones y propuestas sobre lo que nos gustaría que suceda, pero, a menudo, apenas son poco más que nuestras mejores suposiciones. No tenemos idea de qué puede traer un año, un mes, una semana o, incluso, un día. Por eso, oramos y planificamos; y, después, confiamos en el Dios que conoce perfectamente lo que nosotros jamás podríamos predecir. Por eso, nos encanta la promesa del Salmo 46:10: «Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra».
 
La vida es impredecible. Hay innumerables cosas que nunca pueden saberse con certeza. No obstante, lo que sí puedo saber es que hay un Dios que sabe todo y que me ama profundamente. Y, al conocerlo a Él, puedo «estar quieto»; estar en paz.
 
¿Qué planes debo entregar hoy a Dios?
 
El cuidado de Dios es la certeza con que enfrentamos las incertidumbres de la vida.
 
Por Bill Crowder
 
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
 
Pr. DOLREICH ARTIGAS

EL REFUGIO DE DIOS...


Para vencer el temor
Dr. Charles Stanley 

"Porque has sido mi socorro, y así en la sombra de tus alas me regocijaré". | Lectura: Salmo 63.1-11
Cada uno de nosotros experimentará momentos de temor. Negar el temor o tratar de ocultarse de él, no hará ningún bien. Cuando sienta que el temor comienza a apoderarse de usted, hágase las siguientes preguntas: ¿De dónde viene? (Usted sabe que no viene de Dios). ¿Me ha fallado Dios alguna vez? ¿Promete Él suplir todas mis necesidades? ¿Cumple Dios sus promesas?
Si leemos la Biblia, encontraremos innumerables historias de la fidelidad de Dios. Por ejemplo, el apóstol Pablo sufrió penurias, persecuciones, dolor, y toda clase de circunstancias terribles; sin embargo, pudo hacer la audaz declaración de que Dios lo entreteje todo para el bien de quienes lo obedecen (Ro 8.28). Esto es prueba fehaciente de que, para quienes confían en Él, Dios convierte cada dificultad, cada pérdida y cada separación en algo bueno.
En cualquier cosa que leemos en la Biblia -ya sea en una historia sobre Abraham, David, Job, Isaías, Jonás, Juan, Pablo u otros- vemos el amor constante de Dios y el cuidado que tiene de su pueblo. Su Palabra es una lámpara que nos da guía clara cuando las circunstancias son sombrías. Ofrece la mejor dirección que encontraremos. Cuando meditamos en ella, oramos con sus palabras, nos adherimos a ella, y la incorporamos a nuestra vida, su luz ahuyenta las tinieblas. Los salmos, en particular, son útiles para lidiar con el temor.
Dios, el soberano del universo, tiene el control de nuestra vida. No cometa el error de pensar que no lo tiene, simplemente porque Él no actúa de acuerdo con nuestra voluntad y nuestros planes. Si usted lee su Biblia y medita en ella, encontrará fortaleza verdadera en sus promesas.
 
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
 
Pr. DOLREICH ARTIGAS

HAY QUE ESCUCHAR CONSEJOS


Cómo responder ante la crítica
Dr. Charles Stanley  
 
"Camino a la vida es guardar la instrucción; pero quien desecha la reprensión, yerra. El que encubre el odio es de labios mentirosos; y el que propaga calumnia es necio" (Proverbios 10.17, 18).
A nadie le gusta ser criticado. Muchas veces, rechazamos las palabras de nuestros críticos por el duro espíritu con que fueron pronunciadas.
Pero Dios puede utilizar una mala actitud, un mal momento o un tono de voz áspero, para decirnos algo que necesitamos escuchar. Por eso es sabio prestar atención cuando las personas nos critiquen. Invitada o no, la crítica nos obliga a examinarnos y a tomar nota de nuestros puntos débiles. Esto nos ayuda a descubrir lo que somos, y a evitar errores innecesarios. Si no somos capaces de escuchar, nuestro potencial para crecer mental, emocional y espiritualmente se verá limitado.
Sin embargo, eso no quiere decir que todas las críticas sean válidas. Es importante responder bien y evaluar la crítica correctamente. En primer lugar, no rechace de inmediato el comentario, no culpe a la persona, ni se defienda. En vez de esto, piense en lo que se dijo, y pregúntele a Dios si Él está tratando de decirle algo. Luego, dé gracias a la persona por su interés en su crecimiento, y dígale que usted reflexionará sobre su observación. Si la persona fue sincera, apreciará su respuesta, pero si sus intenciones eran negativas, la desarmará.
Después, evalúe la crítica, y precise qué está bajo escrutinio - ¿sus convicciones, carácter, conducta, o Dios? Por último, vea esto como una oportunidad para crecer y, si es necesario, pida disculpas a la persona que ha agraviado.
Jesús murió en la cruz por nosotros; por tanto, como creyentes, estamos seguros de su aprobación. Así que, la desaprobación de los demás no tiene importancia.
 
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
 
Pr. DOLREICH ARTIGAS

NO LO DIGAS, HAZLO...

        
 
 
 
He venido a ayudar
 
"Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores... (v. 22)". | Lectura: Santiago 1:19-27
 
La vívida descripción del periodista Jacob Riis de la pobreza en la ciudad de Nueva York en el siglo xix horrorizó a un público generalmente complaciente. En su libro, Cómo vive la otra mitad, combinaba el texto con fotografías, a fin de que el cuadro fuera tan real que el público tomara conciencia de la angustiante existencia de la pobreza. Al ser el tercero de quince hermanos, pudo escribir con tanta eficacia porque había vivido en ese mundo de pobreza terrible.
 
Poco después de publicar su libro, recibió una tarjeta de un joven que comenzaba su carrera política, que decía simplemente: He leído su libro y he venido a ayudar. Teodoro Roosevelt. (Este político llegó a ser presidente de los Estados Unidos.)
 
Según Santiago, la fe verdadera responde a las necesidades de los demás (1:19-27). Que nuestro corazón sea impulsado de la inacción a la acción, de las meras palabras a obras que las respalden. Los actos compasivos no solo ayudan a los hundidos en las dificultades de la vida, sino que también pueden ponerlos en condición de recibir el mensaje de nuestro Salvador, quien ve sus necesidades y puede hacer mucho más por ellos.
 
Señor, es tan fácil sentirnos abrumados, o juzgar a otros y negarnos a ayudar. Que veamos más allá de nuestros conceptos y circunstancias, y nos interesemos como tú lo haces.
 
Los demás sabrán qué significa «Dios es amor» cuando lo vean en nuestra vida.
 
Por Randy Kilgore
 
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
 
Pr. DOLREICH ARTIGAS

LA BENDICION DE LA ADVERSIDAD

 
No desaproveche sus adversidades
Dr. Charles Stanley 
"Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna" (Santiago 1.2-4).
¿Está usted desaprovechando sus tribulaciones? Cada vez que Dios permite que usted atraviese una prueba es porque tiene un propósito para ella. El Señor desea que le ayude a crecer espiritualmente, y no que le hunda en la desesperación y el desaliento. Si usted responde de la manera adecuada, la prueba que pareciera destruirle se convertirá en instrumento de bendición.
La respuesta más natural a la adversidad es suplicar al Señor que nos la quite. Si eso no funciona, es posible que nos enojemos o tratemos de encontrar la salida de la dificultad o del dolor con nuestros propios medios. A veces, le echamos la culpa a otros por los problemas. Y, en verdad, es posible que otra persona haya causado el problema, pero Dios lo permitió. No importa dónde se origine la aflicción, quiénes estén involucrados, o qué tan mala sea, en el momento que la aflicción llega ya ha sido impregnada por el amor del Padre celestial, y moldeada para lograr su buen propósito. La preguntaes: ¿Colaborará usted con Él, o se negará a hacerlo?
Tal vez la enseñanza clave se encuentra en el versículo 4 de la lectura de hoy. Dios quiere usar nuestra prueba para desarrollar en nosotros madurez espiritual, pero a menos que permitamos que ella haga su trabajo, perderemos esa oportunidad. Si pudiéramos prever todos los beneficios que el Señor ha destinado que logren nuestras pruebas, tal vez seríamos más cooperadores.
Aunque no podemos ver todos los detalles del plan de Dios, sabemos que su propósito es utilizar nuestra adversidad para darnos algo que nos falta. Aunque la experiencia sea dolorosa, descanse en los brazos consoladores del Padre celestial, y permita que Él haga su obra perfecta en usted.
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
Pr. DOLREICH ARTIGAS