jueves, 23 de abril de 2015

CUANDO ESTAMOS EN DIOS...


Aprender de los fracasos
 Dr. Charles Stanley 

"Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú niegues tres veces que me conoces" | Leer |Lucas 22.31-34

Pedro fue un hombre de gran fe y de acciones valerosas. Pero como sabemos, su manera de ser a veces lo llevó a cometer errores humillantes. Más de una ocasión, este discípulo fue etiquetado como "triste fracasado" en vez de como "siervo obediente".

Todos podemos identificarnos con él en lo que se refiere a no estar a la altura de las expectativas. La obediencia a Dios es un proceso -algo que aprendemos. Y el fracaso es parte de nuestro desarrollo como siervos humildes. Cuando cedemos a la tentación o nos rebelamos contra la autoridad de Dios, nos damos cuenta de que el pecado tiene pocas recompensas.

El fracaso es una excelente herramienta de enseñanza, como podría atestiguar Pedro. Por medio de ensayo y error, descubrió que uno nunca debe apartar los ojos de Jesús (Mt 14.30); que el plan de Dios siempre debe tener prioridad sobre el del hombre (16.21-23Jn 18.10, 11); y que a los creyentes se les exige humildad (13.5-14). Pedro tomó con mucha seriedad cada una de esas lecciones, y de esa manera se fortaleció su fe. Dios utilizó los fracasos de Pedro como un material de capacitación, porque el discípulo estaba dispuesto a madurar y servir.

Dios no recompensa la rebeldía ni la transgresión. Sin embargo, por su gracia, Él bendice a quienes resuelven arrepentirse y aceptar el castigo para crecer.

Todos preferiríamos madurar en la fe sin cometer errores, pero no podemos negar que los deslices son instructivos. El fracaso nos enseña que es mucho más sabio ser obedientes al Señor. Esa es una lección que todos debemos tomar muy en serio.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

sábado, 18 de abril de 2015

LA FE DEBE SER EN JESUCRISTO...


El camino de la fe

Dr. Charles Stanley 

"Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve." | Leer: Hebreos 11.23-28

 Muchas personas consideran a Moisés un "pilar" bíblico de los días del Antiguo Testamento -un hombre sin igual en devoción a Dios. Ciertamente, él tuvo encuentros excepcionales con el Todopoderoso, y fue llamado a hacer grandes cosas con la ayuda del Señor. Sin embargo, al igual que nosotros, era un ser humano pecador. Pero el Nuevo Testamento lo elogia por algo que todos nosotros podemos tener: fe.

Los versículos de hoy son parte del pasaje conocido como los "Campeones de la fe". Quienes tuvieron la honra de ser incluidos en este capítulo de la Biblia, fueron escogidos porque actuaron con obediencia, y Dios hizo grandes cosas por medio de ellos.

Nosotros, también, podemos ver la mano de Dios cuando actuamos por fe. Cuando confiamos en Él y le obedecemos, Dios manifiesta su poder y demuestra que realmente es el Señor. Al actuar con su poder en medio de nuestra debilidad, nos enseña a confiar en Él.


Eso no quiere decir que el camino sea fácil; Jesús advirtió que el camino de la fe incluye sufrimiento. De hecho, muchos de los primeros cristianos fueron maltratados o asesinados por causa de Él; y aun hoy la fe enfrenta una dura persecución en diversas partes del mundo. Aunque es posible que esa no sea nuestra experiencia, cada uno de nosotros ha sido ridiculizado, malentendido o rechazado por seguir a Cristo.


Aun la persecución leve puede llevarnos a preguntarnos si vivir nuestra fe vale la pena. La verdad es que es la mejor manera de vivir. Dios responde a la fe de sus hijos, demostrándoles su poder y proporcionándoles gozo.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

HAY QUE BUSCAR DE DIOS


Cómo buscar a Dios
 Dr. Charles Stanley 

"Ezequías... buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón, y fue prosperado". | Leer: 2 Crónicas 31.20, 21

El rey Ezequías de Judá servía fielmente al Señor, y estaba empeñado en buscar a Dios con fervor, por lo cual Él lo prosperó.

Dios quiere estar conectado estrechamente con nosotros, de la misma manera que un padre y un hijo que se aman el uno al otro. Nuestra búsqueda de Él debe caracterizarse por la:

Concentración. Cuando nos acercamos a la Palabra de Dios con una mente distraída, o cuando nuestro enfoque se aparta a otros temas, tenemos un corazón dividido. El Señor desea tener toda nuestra atención; quiere el primer lugar; que le demos prioridad sobre todo lo demás que sea importante para nosotros (Jer 29.13Mt 6.33).

Diligencia. Debemos sentir devoción por Dios, y dar especial atención a lo que Él dice. Esto requiere un esfuerzo constante para entender cómo actúa, y lo que quiere que hagamos.

Perseverancia. Buscar al Señor debe ser un esfuerzo constante y sostenido, que nos lleve a estar más cerca de Él y a participar más en su obra (Sal 42.1).

Confianza. Tenemos que creer que Dios quiere que le conozcamos, y que Él desea lo mejor para nosotros. La convicción es un componente esencial de la confianza (Pr 3.5).

Humildad. Dependemos totalmente de Dios para todas las cosas de la vida, y le complace que nos acerquemos a Él con humildad (Is 66.2).

Cuando nuestro corazón anhela a Dios, Él se deleita en revelarse a sí mismo y derramar bendiciones sobre nosotros (He 11.6). Haga una evaluación sincera de qué tan anhelante es su búsqueda de Él. 

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr    DOLREICH ARTIGAS

JESUCRISTO DEBE SER ADORADO...


ADORACIÓN INCONDICIONAL


Mat 28:17 Y cuando le vieron, le adoraron; pero algunos dudaban


        Cuando los discípulos vieron a Jesús, le adoraron. La adoración es la respuesta de los creyentes ante la revelación de Dios en sus vidas. La adoración genuina no está limitada a un lugar en particular como en el caso del Templo en los tiempos del Antiguo Testamento, sino que está cimentada en una relación espiritual entre el adorador y Dios mediante la fe en Jesucristo. La adoración en el Nuevo Testamento no depende de los ritos ceremoniales ordenados en la ley de Moisés. Antes la adoración se realizaba desde afuera hacia adentro. Ahora la adoración se hace desde adentro hasta afuera, es en  espíritu y en verdad. Adoramos al Señor cuando Él es nuestro mayor deleite en esta vida. Por esta razón, Dios está buscando verdaderos adoradores:
Juan 4:23 Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores busca que le adoren. 24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.   Reina-Valera 1960 (RVR1960)

        La adoración no es un rito de fin de semana, es una forma de vida diaria en donde la vida se considera un acto de adoración o de servicio ante el Dios que valoramos y amamos.
Romanos 12:1-2   Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.  No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.
Reina-Valera 1960 (RVR1960)

        Adorar al Señor es presentar nuestros cuerpos como sacrificio vivo, santo y agradable para Él. Es hacer todo lo que  hacemos para su gloria. "Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Cor. 10:31).
        Adorar a Dios incluye:
•       Una vida de oración, de acción de gracias, y de ofrendar para  su      obra.
•       Una vida de evangelismo personal.
•       Una vida de confesión constante de nuestros pecados.
•       Una vida de predicación y enseñanza de la Palabra de Dios, de cantar alabanzas y salmos al Señor.
•       Una vida de lectura y estudio de las Sagradas Escrituras.
•       Una vida de fe.

  Un misionero de Dios no duda como algunos discípulos. Echa fuera toda incredulidad y es ante todo un adorador. Entrega su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios todos los días. Para esto fuimos creados, para adorar a Dios.
¿Eres un adorador de Dios? ¿Quisieras ser un mejor adorador en espíritu y verdad? ¿Quisieras entregar tu vida en sacrificio de adoración a nuestro  precioso Señor?

  "Señor, yo quiero ser un verdadero adorador. Enséñame a valorarte, a honrarte y a servirte. Quiero llevar una vida de oración, de acción de gracias, de fe y confianza en ti. Yo quiero ser un adorador tuyo Señor".

  Por Ps. César Gonzáles


DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr DOLREICH ARTIGAS

BUSCA A DIOS, MIENTRAS PUEDA SER HALLADO


La búsqueda de Dios
 Dr. Charles Stanley 

"Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré". | Leer: Salmo 63.1-8     
 
La profundización de nuestra relación con Dios -por medio del descubrimiento de su carácter y de su voluntad para nuestra vida- se logra de varias maneras.  

Cada una de ellas representa una disciplina importante en la búsqueda del Señor.
La meditación es un modo excelente de cultivar nuestra relación con Dios. Incluye leer un pasaje de la Biblia varias veces con el propósito deliberado de escuchar al Señor. El estudio de la Biblia nos permite adquirir una comprensión más amplia y más profunda del carácter, los planes y las promesas de Dios. Resultamos bendecidos al hacernos preguntas tales como: ¿Qué revela este estudio en cuanto a Dios? ¿Hay una promesa divina que recordar? ¿Un mandamiento que obedecer? ¿Un ejemplo a imitar?

Otra disciplina fundamental es la oración, la cual debe ser la base de la meditación y el estudio. El encuentro con Dios exige tanto un oído atento como un corazón receptivo.

Reconocer cómo Dios actúa en nuestra vida y en las circunstancias de otras personas, nos ayudará a desear su búsqueda. Mi abuelo me contaba cómo había obrado el Señor en su vida, y su testimonio creó en mí un hambre profunda y permanente de buscar a Dios. Yo quería que el Señor trabajara en mi vida de la misma manera que lo había hecho en la de mi abuelo.

Estamos buscando a Dios cuando: 1) dedicamos tiempo para descubrir cómo es Él, y qué le agrada; 2) nuestro día no está completo sin la comunión con Él; y 3) nos damos cuenta de que nuestra confianza en Él está creciendo, y estamos abandonando hábitos pecaminosos.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS
    

miércoles, 8 de abril de 2015

CRISTO EL SACRIFICIO PERFECTO

La necesidad de un sacrificio
 Dr. Charles Stanley 

"Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona" (Levítico 17.11)

Si usted alguna vez trató de leer toda la Biblia, probablemente tuvo la misma reacción de muchos cristianos cuando llegan al libro de Levítico: ¿Qué significan todos esos sacrificios de animales?¿Imagina lo que era tener que traer un cordero para degollarlo cada vez que quería confesar un pecado?

Tendemos a reflexionar en todos esos sangrientos sacrificios, y pensamos:
"¡Qué bueno que eso no tiene que ver conmigo!" Pero si pasamos demasiado rápido por encima de ellos, no veremos lo que le costó al Salvador nuestra salvación. Es que Él fue nuestro sacrificio de sangre. La redención no se habría llevado a cabo si Él hubiera muerto por nosotros mientras dormía, porque "sin derramamiento de sangre no se hace remisión" (He 9.22). 

Los israelitas tenían el recordatorio constante del costo del pecado. Pero hoy, puesto que no hemos tenido la experiencia de sacrificar a miles de animales, normalmente tomamos nuestra salvación a la ligera, sin darnos cuenta de lo que ella requirió. Los azotes y la crucifixión de Cristo fueron una escena sangrienta y desgarradora. Su horror debe movernos a la gratitud por lo que Él hizo para comprar nuestra salvación. Sin el derramamiento de su sangre, nuestro destino serían el infierno y la separación eterna de Dios.

Ahora, en vez de llevar un cordero al altar, descansamos en el Cordero de Dios, quien se ofreció como sacrificio por nuestras transgresiones. Su sangre lavó nuestros pecados para que podamos estar un día en el cielo, cantando alabanzas al Cordero que nos compró con su sangre (Ap 5. 9, 10).

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

LA BENDICION DE TENER LA PALABRA DE DIOS


La cura está en la Palabra de Dios
Mientras observo el Salmo 119:98-100, veo tres beneficios que reciben las personas que absorben la palabra. Estas son sabiduría, visión y comprensión. Para ilustrar el significado y la distinción de cada una de ellas, usaré un diagrama sencillo.
Sabiduría: Viendo la vida -”Más sabio que mis enemigos con tus mandamientos” vv.98
Visión: Analizando la vida - “Más que todos mis enseñadores he entendido” vv. 99
Comprensión: Reaccionando a la vida - “Más que los viejos he entendido” vv. 100

La Sabiduría es la capacidad de ver la vida y sus dificultades desde la perspectiva de Dios. Cuanto más aprendo de la Palabra de Dios y comienzo a entender sus principios prácticos, también comienzo a tener la habilidad de ver la vida desde un punto de vista eterno y celestial. Veo el mundo a través de los ojos de alguien que es infinitamente sabio, enteramente bueno y cuya agenda incluye el bienestar de todo el mundo. Por consecuencia, comienzo a ver mis circunstancias como oportunidades que él ha diseñado para desarrollarme y capacitarme como su vaso. Mi vida ya no necesita más la amargura ni la irritación porque las he cambiado por la gratitud y el entusiasmo.
La Visión es la capacidad de analizar la vida y sus dificultades desde la perspectiva de Dios. En otras palabras, mientras maduro en la Palabra, obtengo la habilidad de penetrar los niveles superficiales de irritación y problemas. Tengo la visión para ver las causas reales de situaciones específicas, muy similar a la forma en que Dios ve por debajo de nuestra apariencia externa (1 Samuel 16: 7). Puedo ver lo que sucede internamente con cada situación y de esa forma puedo tomar decisiones estratégicas en lugar de solamente reaccionar. No se equivoque. Los maestros pueden comunicar el conocimiento pero sólo la Palabra puede darle visión.
La Comprensión es la habilidad de reaccionar ante las situaciones de la vida y a las dificultades desde la perspectiva de Dios que conlleva una comprensión panorámica e integral. Cuando me aferró a la Palabra, no sólo obtengo la visión para ver lo intrínseco de una situación sino que también descubro cómo reaccionar y obtener el mejor resultado. Puedo aprender de mis decisiones aun cuando las cosas no salen a mi manera. He descubierto que mi actitud es tan importante para Dios como mi actividad. A veces, más importante.
Afirmando el alma
El poco entusiasmo con frecuencia es el resultado de la desesperanza. La desesperanza por lo general resulta a causa de los sentimientos de impotencia. Según el Salmo 119, la interacción regular con la Palabra de Dios es la cura para la desesperanza y la impotencia. Ademas considere leer un capítulo de Proverbios cada día por los siguientes 31 días.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS