Joe Stowel
Lamentaciones 3:13-26
"Nunca decayeron [las] misericordias [del Señor]. Nuevas son cada mañana". -Lamentaciones 3:22-23
Cuando
yo era un niño, uno de mis entretenimientos favoritos era jugar en el
sube y baja de un parque cercano. Los chicos se sentaban en ambos
extremos del tablón y se balanceaban hacia arriba y abajo. A veces, el
que estaba abajo se mantenía allí y dejaba a su compañero de juego
detenido en lo alto y gritando para que lo bajara. Pero lo más cruel de
todo era bajarse y salir corriendo cuando el otro estaba en el aire...
para que cayera de repente contra el suelo y se golpeara.
A
veces, tal vez sintamos como que Jesús nos está haciendo eso. Confiamos
en que estará con nosotros en los altibajos de la vida. Sin embargo,
cuando las cosas dan un giro inesperado y nos dejan golpeados y heridos,
quizá nos parezca que el Señor se fue y dejó que nos cayéramos y que el
dolor nos invadiera.
Pero
Lamentaciones 3 nos recuerda que «por la misericordia del Señor no
hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias» (v.
22), y que Él es fiel hasta el final, aun cuando todo parezca estar
desmoronándose. Esto significa que, en medio de nuestro dolor, aunque
tal vez nos sintamos solos, no lo estamos. Y aunque no percibamos su
presencia, ¡el Señor está a nuestro lado, como nuestro compañero
confiable que nunca se irá ni nos dejará!
Señor,
gracias que podemos confiar en tu presencia fiel aun cuando nos
sintamos solos. Ayúdanos a esperar con paciencia que te manifiestes en
nuestra vida.
Cuando todos los demás fallan, Jesús es el amigo más confiable.
Dios bendiga tus dias con gracias y paz
Pr. Dolreich Artigas

No hay comentarios.:
Publicar un comentario