viernes, 7 de noviembre de 2014

EL DEBER DE SERVIR A OTROS...

Equipado para servir
 Dr. Charles Stanley 


"Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros" (1 P 4.10).

El Señor ha dado una responsabilidad grandiosa a quienes ha salvado. Ha llamado a los creyentes a ser sus siervos, y a realizar su obra aquí en la Tierra. Piense solamente en lo importante que es que el Todopoderoso, que no necesita nada, y que puede hacer todas las cosas, nos invita a formar parte de lo que está haciendo.

Ser un siervo del Señor requiere que nos pongamos bajo su autoridad, escuchemos sus instrucciones, y llevemos a cabo sus mandatos. Con nuestras propias fuerzas, esta tarea está más allá de nuestras capacidades, pero cuando estamos caminando obedientemente con Él, nos da todo lo que necesitamos.

El Padre celestial nunca les delega tareas a sus hijos sin equiparlos previamente. Comienza desarrollando el carácter de Cristo en nosotros. Luego, al cooperar nosotros con su Santo Espíritu, Dios transforma un corazón egocéntrico en el corazón de un siervo que se deleita en atender las necesidades de los demás.

Para capacitarnos mejor, el Señor nos da dones espirituales que debemos utilizar en beneficio de otros. Con tareas específicas en mente para cada creyente, el Espíritu Santo concede los dones espirituales que necesitamos para cumplir con los propósitos de Dios.

La invitación ha sido hecha, y el poder y las capacidades están a nuestro alcance. Lo único que necesita son siervos dispuestos a participar en la aventura más emocionante de la vida. Únase al Señor en su trabajo, utilice sus dones espirituales, y deje una huella para Cristo en este mundo.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS
 

jueves, 6 de noviembre de 2014

DIOS NUNCA SE OLVIDA DE TI...

El sueño comenzó el 19 de julio de 1950 cuando un joven entusiasta de apellido Cousteau adquirió, en complicidad con un grupo de amigos, un viejo dragaminas abandonado que ostentaba el mítico nombre de Calypso.
Los años que siguieron fueron tan duros como provechosos; el Calypso crecía, cambiaba y se readaptaba proporcionalmente al entusiasmo de su tripulación. Veinte años después de su compra el viejo dragaminas se había convertido en el barco oceanográfico más importante del mundo y estaba dotado, entre otras cosas, de dos platillos buceadores de gran profundidad, un globo aerostático y la mayor tecnología conocida hasta el momento para el estudio de los océanos.
El mar jamás tuvo un defensor tan aguerrido. Su figura imponente se presentaba sorpresivamente en los puertos donde se desarrollaban las cumbres mundiales del medio ambiente recibidos por la algarabía de la población, escoltado por cientos de embarcaciones menores, saludado por las salvas de la marina local. Su sola presencia hacía bajar la cabeza a los que cazaban ballenas y a los que contaminaban el mar. El Calypso estaba presente y en su cubierta, tras el ojo de una cámara, se alineaba la población mundial.
El Calypso fue la cuna de casi todos los que hoy respiramos bajo el agua y fue el inspirador de muchos de los biólogos marinos de todo el mundo.
El mundo contuvo su aliento cuando en 1996, tras un choque con otro barco, el Calypso se hunde en el Puerto de Singapur. Cruel juego del destino, el Calypso hundido en las aguas más contaminadas del planeta.
Dos semanas después es reflotado y, herido es llevado al puerto de Marsella en Francia. En 1998 tras la muerte de Cousteau es trasladado al puerto de La Rochelle donde aún permanece, abandonado, sucio, pudriéndose al sol. Olvidado por un mundo más adicto a los espejos que a los binoculares, el Calypso muere un poco cada día sin que nadie lo recuerde. No es patrimonio de la humanidad, ni pieza central de un museo. Ni siquiera tiene el honor de ser un naufragio en el mar de coral. Es sólo un despojo abandonado en un puerto, un cadáver secándose al sol, invadido por las ratas y la suciedad.
El Calypso no llegó, el Calypso ya no navega. Las ballenas están a merced de los asesinos, el mar ya no tiene quién lo defienda.

Muchas veces el olvido es una de las pruebas más fuertes que tenemos que enfrentar en la vida. Sin embargo, aunque todos se olviden de ti. Dios jamás se olvidará.
Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Jeremías 29:11.
Mas ellos no conocieron los pensamientos de Jehová, ni entendieron su consejo; por lo cual los juntó como gavillas en la era. Miqueas 4:12.
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DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
Pr. DOLREICH ARTIGAS

LA VOLUNTAD DE DIOS

Conociendo la voluntad de Dios 

  Efe 5:17 por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.

  La voluntad de Dios se revela en Su Palabra.

  ¿Cómo puede un cristiano caminar sabiamente y conocer la voluntad de Dios para su vida? La voluntad de Dios se nos revela de forma explícita en las páginas de las Escrituras. La voluntad de Dios es que seamos:

    * Salvos "esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador quien quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad" (1 Tim 2:3-4; compara con 2 Ped 3:9)  * Llenos del Espíritu Santo "no seas insensato, sino entendido de cuál es la voluntad del Señor. Y no os embraguéis con vino en lo cual hay disolución, antes bien sed llenos del Espíritu" (Efe 5:17-18)  * Santificados "esta es la voluntad de Dios, vuestra santificación" (1 Tes 4:3)  * Sumisos "Por causa del Señor someteos a toda institución humana, ya sea al rey, como a superior,  ya a los gobernadores, como por él enviados para castigo de los malhechores y alabanza de los que hacen bien. Porque esta es la voluntad de Dios: que haciendo bien, hagáis callar la ignorancia de los hombres insensatos" (1 Ped 2:13-15) 

    * Suframos por amor a Él "Porque mejor es que padezcáis haciendo el bien, si la voluntad de Dios así lo quiere, que haciendo el mal" (1 Ped 3:17) 

    * Seamos agradecidos "dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús" (1 Tes 5:18) 

  Quizá digas "esos son buenos principios, pero ellos no me dicen a qué escuela debo asistir o con quién me debo casar" pero si tú eres salvo, santificado, sumiso, sufrido y agradecido, ¡puedes hacer lo que quieras! Eso es lo que el salmista quiso decir cuando dijo: "deléitate en el Señor y Él te concederá las peticiones de tu corazón" (Sal 37:4) ¿Significa eso que Él cumple los deseos? Sí, pero antes de que lo haga, Él lo pone en tu corazón. Si tú estás viviendo una vida santa, Él te dará los deseos correctos y los cumplirá.

 

  Por John MacArthur

  ORACIÓN

  Señor gracias por todas las bendiciones que tengo, todas son inmerecidas, gracias por revelarme Tu voluntad en tu Palabra, para que pueda caminar sabiamente, en el nombre de Jesús, amén.

SERVIDORES.

  
Llamados a servir
Dr. Charles Stanley  

"El que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,  y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo" (Mt 20.26, 27).

A los cristianos se les conoce en la Biblia con diferentes nombres -creyentes, hermanos y santos-, pero un título que pocas veces nos damos es "servidores de Cristo". Sin embargo, eso es exactamente lo que el Señor nos pide que seamos. Después de que sus discípulos disputaron en cuanto a quién sería el más grande de todos ellos, el Señor Jesús les hizo un llamado a ser grandes en el reino siendo siervos de todos.

Cristo no es solo nuestro Salvador; es también nuestro Señor y Maestro, y debemos seguir su ejemplo. Así como Él sirvió a su Padre al interesarse por su pueblo, nosotros servimos a nuestro Dios atendiendo amorosamente las necesidades temporales y espirituales de quienes nos rodean.
El servicio es esencial para el crecimiento espiritual. Dios siempre está obrando en la vida del creyente para hacerlo más como Cristo (Ro 8.29). Pero el egocentrismo es un gran obstáculo en este proceso. Servir a los demás es una de las herramientas que el Señor utiliza para sanarnos del egoísmo.

El servicio es necesario para lograr el propósito de Dios. Él ha designado tareas específicas para cada uno de nosotros, que debemos realizar en el curso de nuestra existencia (Ef 2.10). Si solamente recibimos y nunca damos, nos perderemos de lo que Él ha dispuesto para nosotros.
Nunca olvide que usted tiene un llamado especial que se lleva a cabo solo cuando se convierte en un servidor del Señor. Busque las oportunidades que el Señor le dará para servir a otros. Tome su lugar al lado de Cristo, quien fue el siervo más grande de todos.  

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr, DOLREICH ARTIGAS

lunes, 3 de noviembre de 2014

EL PECADO NO ES BUENO...

  Viviendo con las consecuencias del pecado 

  Rom 12:19 No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios, porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré dice el Señor.

  El perdón no significa que debes tolerar el pecado. Isabel, una esposa y madre joven que atendió a una de mis conferencias, me habló de su decisión de perdonar a su madre por continuamente manipularla. Pero Isabel continuó, con lágrimas en los ojos, "ella sigue siendo igual. ¿Se supone que debo permitirle arruinar mi vida?"

  No, perdonar a alguien no significa que debes dejarte pisotear por su pecado continuo. Animé a Isabel a confrontar a su madre amorosamente, pero firmemente, y que le dijera que ya no toleraría esa manipulación destructiva. Está bien perdonar a otros los pecados pasados y al mismo tiempo tomar una posición firme en contra de futuros pecados. Perdonar no es una actividad co-dependiente.

  El perdón no exige venganza o el reembolso de las ofensas sufridas. "¿Quieres decir que se supone que se salgan con la suya?" podrías decir. Sí, los dejas libres, dándote cuenta de que no están libres de Dios. Quizá te puedes sentir con ganas de ejecutar la justicia, pero no eres un juez imparcial. Dios es el Juez justo quien hará todo bien (Rom 12:19) Tu trabajo es extender la misericordia del perdón y dejar el juicio a Dios.

  El perdón es aceptar vivir con las consecuencias del pecado de otra persona. Supongamos que alguien en tu iglesia te dice: "he chismeado de ti ¿me perdonas?" No puedes retraer el chisme, es como querer meter la pasta de dientes nuevamente en el tubo. Vas a vivir con el chisme que esta persona difundió sin importar cómo respondes ante el chismoso.

  Todos estamos viviendo con las consecuencias del pecado de otra persona: Adán. La única opción que tenemos en el asunto es vivir atados a la amargura o en la libertad del perdón.

  Por Neil Anderson

  ORACIÓN

  Padre celestial, cedo mi derecho de buscar venganza y de guardar resentimiento, quiero disfrutar de la libertad que viene de perdonar a otros, en el nombre de Jesús, amén.


DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRCIA Y PAZ


Pr. DOLREICH ARTIGAS

A DIOS SI LE IMPORTAS...

¿A Dios le importa?

Randy Kilgore

Salmo 30

"Oye, oh Señor, y ten misericordia de mí; Señor, sé tú mi ayudador". -Salmo 30:10

Minnie y George Lacy se enfrentaron con algunas preguntas: «¿Es suficiente Jesús? ¿Basta nuestra relación con Cristo para sostenernos? ¿Será Él suficiente para ayudarnos a querer seguir viviendo? ¿Le importa lo que nos pasa?».

En 1904, siendo misioneros, la hija menor de los Lacy se enfermó. Entonces, en rápida sucesión todos sus cinco hijos murieron de escarlatina en un mismo año. En cartas enviadas a la organización misionera, George escribió sobre su profunda soledad y tristeza: «A veces, parece que es más de lo que podemos soportar». Pero añadió: «El Señor está con nosotros y nos está ayudando de una manera maravillosa». En el momento más oscuro de sus vidas, descubrieron que Jesús estaba cerca y que era suficiente.

Muchos enfrentaremos situaciones en las que nos preguntaremos si podremos seguir adelante. Si perdemos la salud, si nos quedamos sin trabajo, si nos quedamos sin nuestros seres amados más queridos, ¿encontraremos que nuestra relación con el Señor es lo suficientemente real como para sostenernos para seguir adelante.

El salmista nos recuerda que Dios está presente y que es fiel (Salmo 30). En su profunda depresión, clamó: «Oye, oh Señor, y ten misericordia de mí; Señor, sé tú mi ayudador» (v. 10). Dios lo sanó y consoló (vv. 2-3).

Como creyentes en Jesús, nunca nos faltará lo que necesitemos para perseverar. El Señor siempre estará cerca.

La fe en un Cristo que todo lo puede hace posible que sigamos adelante.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA  Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

NUESTRA MEJOR ARMA...

  
Consagrado a la oración
 Dr. Charles Stanley 

 "Perseverad en la oración" (Col 4.2).

Nuestro Salvador, Jesucristo, estuvo consagrado a la oración. Se reunía con Dios temprano, le buscaba en medio de sus ocupados días, y se escabullía por las noches para tener comunión con Él. Sus acciones son ejemplo del lugar que debe ocupar la oración en la vida del creyente.

La oración parecía ser algo natural para el Señor, mientras que para la mayoría de nosotros representa un gran esfuerzo. El camino a una vida de oración comienza con el firme compromiso de desarrollar el hábito de hablar con Dios, y de hacerlo nuestra prioridad. Podemos lograrlo apartando tiempo cada día para el Señor, y encontrando un lugar donde las interrupciones sean mínimas. Para que esto suceda tenemos que hacer sacrificios -como dormir menos, renunciar a pasatiempos o utilizar la hora del almuerzo para orar. Inclusive, puede ser que algunos padres tengan que recurrir a la ayuda de amigos para que cuiden de sus hijos, y así puedan pasar tiempos a solas con Dios.

Además, nuestra vida de oración debe estar reforzada por las Sagradas Escrituras que nos enseñan acerca del carácter, las promesas y las prioridades de Dios. La Biblia desvía nuestros pensamientos de las preocupaciones mundanas para enfocarlos en el Señor. Leer la Palabra de Dios cada día nos recordará que el Señor es supremamente importante para nuestra vida, y que nuestro deseo debe ser agradarle. Así estaremos preparados para orar de acuerdo con su voluntad, y escuchar lo que Él quiera decirnos. Evalúe el estado actual de su vida de oración, y comprométase a mejorar al menos en uno de los aspectos antes mencionados. 

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS