miércoles, 28 de mayo de 2014

ANDAR EN LA PALABRA


                                                            
 Dr. Charles Stanley
 "¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación" (Salmo 119.7).

La gente toma un montón de decisiones a diario. La mayoría de las opciones se presentan rápidamente, dejando poco tiempo para sopesar los pros y los contras. Así que, actuamos con el instinto. Pero los creyentes que quieran andar sabidamente en medio de los peligros de este mundo necesitan algo más fiable que el instinto carnal. Necesitamos conocimiento y principios de acuerdo con lo que Dios dice.

Menciono a menudo en mis escritos y predicaciones la meditación en las Sagradas Escrituras, y lo hago por una buena razón. La Biblia es la clave para conocer a Dios y obedecer su voluntad. Los creyentes no podemos desatender el pasar tiempo estudiando sus palabras. Si usted quiere saber cuál es el sentir del Señor en cuanto a un asunto, vaya a esta fuente para llenar su mente con la verdad.

Todos tenemos, en cierto modo, un modelo en nuestra mente. Está formado por los principios que nos enseñaron cuando niños, los hábitos que nos hemos formado, y la información que aceptamos como verdadera. La nueva información que nos llega pasa a través de ese patrón y es, o bien asimilada o bien rechazada. Así que, el diablo desea infiltrarse en su vida y ganar terreno en su mente y en su espíritu.

Algunos de los dardos que Satanás dispara a su mente parecen inofensivos o incluso buenos; es por eso que actuar con el instinto es tan peligroso. Un patrón mental revestido con la verdad bíblica es esencial para los creyentes, ya que identifica y rechaza todo lo que es pecaminoso, inconveniente, o simplemente impropio para los hijos de Dios.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

RELACIONES DESIGUALES


 
Cómo manejar las relaciones desiguales  

 Dr. Charles Stanley
"No erréis; las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres" (1 Co 15.33).

En un entorno ideal, todas nuestras relaciones interpersonales deberían acercarnos más al Señor. Sin embargo, vivimos en un mundo con gente pecadora. Dios quiere que influyamos en quienes no están caminando obedientemente con Él; pero a menos que seamos cuidadosos, podemos acabar siguiéndoles a ellos. Entonces, ¿cómo debemos lidiar con relaciones que nos pueden llevar a pecar? Con:

* Oración. Su primer paso debe ser orar por las personas que tienden a alejarle de Dios. Su tarea no es cambiarlas, pero puede pedir al Señor que obre en sus vidas. Y no olvide pedirle que le dé la sabiduría y la paciencia que necesita para relacionarse con ellas.

* Separación. Es posible que tenga que romper una relación si ella afecta su testimonio. Sin embargo, esto debe hacerse solamente después de mucha oración y consejo sabio. Recuerde que algunas relaciones están destinadas a ser permanentes; por tanto, escuche con mucha atención lo que Dios le esté diciendo.

* Perseverancia. Si la relación negativa nunca cambia, y el Señor no le está llamando a romper el vínculo con esa persona, entonces Él quiere que usted persevere en la situación. En ese caso, su objetivo debe ser caminar fielmente con su Padre celestial, a pesar de los obstáculos o la oposición.

Si usted lidia con relaciones negativas, cultive amistades con creyentes que puedan ayudarle a crecer en la fe. Dedique tiempo a la Palabra de Dios, llenando su mente con las verdades que sirven de ancla a su alma en situaciones tempestuosas, y persevere andando fielmente con Cristo.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

LA CAIDA


La caída      

 Por Randy Kilgore
LEA: Miqueas 7:8-9, 18-20
"Él me sacará a luz; veré su justicia". -Miqueas 7:9

Durante años, después de la Gran Depresión, el mercado de valores luchó para volver a ganarse la confianza de los inversionistas. Entonces, en 1952, Harry Markowitz sugirió que los inversionistas dividieran sus acciones entre distintas empresas e industrias. Desarrolló una teoría para la selección de cartera, que ayudó a los inversionistas durante tiempos de incertidumbre. En 1990, Markowitz y otros dos hombres ganaron el Premio Nobel de Economía por su teoría.

Al igual que esos inversionistas nerviosos, a nosotros, como seguidores de Jesús, el temor puede paralizarnos algunas veces tras una «caída» que tengamos en nuestra vida, y no sabemos cómo reponernos y seguir adelante. Quizá incluso pasemos el resto de la vida esperando un «momento Markowitz», cuando una gran idea o acción nos ayude a recuperarnos de un fracaso anterior.

Olvidamos que Jesús ya obró a nuestro favor. Él cubrió nuestra vergüenza y nos liberó para relacionarnos con Dios y servirle diariamente. Puesto que nos dio vida y se levantó de entre los muertos, cuando caemos, podemos levantarnos con Él, porque «se deleita en misericordia» (Miqueas 7:8, 18).

Nuestra eternidad comienza justo con cuando encontramos a Jesús. El Señor camina junto a nosotros para poder transformarnos en las personas que anhelamos ser y para lo cual Él nos creó.  

Levanta la mirada desde tu fracaso y verás a Dios, listo para recibirte.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

PARA ANDAR SABIAMENTE


Para andar sabiamente 

Dr. Charles Stanley
"El que confía en su propio corazón es necio; mas el que camina en sabiduría será librado" (Proverbio 28.26).

Según 2 Corintios 5.7, los creyentes deben andar por fe. Sin embargo, con tantas voces que claman pidiéndonos que sigamos los caminos del mundo, a menudo tenemos dificultades para escuchar y aplicar la sabiduría divina. Por ejemplo, es difícil ignorar nuestro impulso natural de ser rencorosos, a pesar de que el Señor dice que tenemos que perdonar (Ef 4.32).

La sabiduría divina es la capacidad de ver las cosas como el Señor las ve, y responder de acuerdo a los principios bíblicos. Pero este discernimiento no es automático. Sí, el Espíritu Santo de Dios vive dentro de los creyentes para impulsarlos a hacer lo correcto. Sin embargo, cada persona decide si seguirá o no el camino sabio.

Si una persona quiere andar sabiamente, debe tomar de corazón la determinación de obedecer a Dios, pase lo que pase. Agradar a Dios y conformarse a su semejanza es siempre lo correcto.

La resolución de honrar a Dios transforma la manera en que tomamos decisiones. Significa elegir lo que Él dice, en vez de seguir nuestros instintos o impulsos. Y antes que confiar en el consejo de otras personas, implica la decisión de examinar la Biblia para ver lo que Dios dice. Como resultado, la dulce voz del Espíritu se vuelve más fácil de discernir, y los gritos del mundo se desvanecen.

Usted tiene un Padre celestial misericordioso que honra a quienes hacen el compromiso sincero de andar de acuerdo con su voluntad. Dios asume la responsabilidad de dar a sus hijos la sabiduría que buscan, y mantenerlos andando en el camino recto (Pr 3.5, 6).  

Obedecer al Señor es siempre la mejor decisión.

sábado, 24 de mayo de 2014

LA SOBERANIA DE DIOS...



¿Por qué permite Dios el mal?
 Dr. Charles Stanley
 "Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer; mas del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás; porque el día que de él comieres, ciertamente morirás" (Génesis 2.15-17).

Cuando los creyentes hablan de cómo y cuándo entró el mal en el mundo, la mayoría señala la tentación de la serpiente a Eva. Pero, en realidad, hay que remontarse al momento en que Dios plantó el árbol de la ciencia del bien y el mal. Al ofrecer a Adán y Eva la alternativa de elegir entre la obediencia y la rebeldía, Dios permitió que el mal entrara en su creación perfecta.

Ahora bien, usted probablemente se estará haciendo la pregunta que inquieta a muchos creyentes y no creyentes: ¿Por qué Dios permite el mal? Por años, se han dado algunas respuestas insatisfactorias; por ejemplo, que eso no le importa al Señor, o que Él es impotente para evitar el mal. Tales respuestas contradicen lo que Dios dice de sí mismo en las Sagradas Escrituras (Ro 5.8; Sal 47.8). La verdad es que nuestro amoroso Padre celestial tiene autoridad absoluta sobre este mundo.

Dios tuvo una razón para dejar que el mal entrara al mundo. El árbol del conocimiento era un campo de prueba. Adán y Eva tuvieron que elegir entre la rebeldía y el amor, el mal y el bien, la desobediencia y la obediencia. Puesto que el Señor deseaba el amor de los seres humanos que Él creó, tenía que ofrecer una alternativa, o bien prescindir de todo el proceso de la creación, o bien programar a la humanidad como robots que le dieran gloria y alabanzas.

El Señor nos asegura dos cosas en cuanto al mal. Primero, su propósito no es que pequemos (Stg 1.13). Él desea que tengamos intencionalmente una vida santa, para que el mal no encuentre lugar en nuestros corazones. Segundo, cuando seamos tocados por el mal, Él usará la situación para nuestro bien (Ro 8.28).

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

miércoles, 21 de mayo de 2014

FALSAS ENSEÑANZAS


Los peligros de la enseñanza falsa 


Gálatas 1.6-9
"Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema" (Gá 1.8).

La Palabra de Dios es viva y eficaz, y penetra el alma humana (He 4.12). Considere cuán poderosa es la Sagrada Escritura que puede transformar los corazones, salvar vidas de la condenación eterna y dar esperanza a los desesperados.

¿Es de extrañar, entonces, que la Biblia sea un campo de batalla para Satanás? El diablo hará todo lo posible para destruir su mensaje y tergiversar su verdad.

Nuestro Padre celestial nos ha permitido, por su gracia, saber que el resultado de esta batalla es la victoria de la verdad. Pero aunque el Señor tiene la victoria final, Satanás puede ganar terreno entre las personas. Sus tácticas son peligrosas y engañosas para los incautos. Por esta razón, debemos evitar sus ataques, que son difíciles de reconocer a menos que estemos preparados.

La enseñanza falsa es una de las tácticas preferidas de Satanás para llevarnos por el mal camino. A primera vista, esa enseñanza parece coincidir con la Biblia, pero no se deje confundir por el engaño. Dos cosas son esenciales para mantenerse firme contra estas escurridizas falacias: estar bien arraigados en la verdad de la Palabra de Dios, y escuchar a su Santo Espíritu. Solo entonces podremos identificar el error, y evitar las trampas de las mentiras del enemigo.

Satanás anhela inducir al error a los creyentes para hacerlos inútiles para el reino. También quiere mantener a todas las almas lejos de la salvación que hay en Jesucristo. Hermano, prepárese para la batalla, crezca en el conocimiento de la verdad y apóyese en el Espíritu de Dios para que Él le guíe en todo momento.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

martes, 20 de mayo de 2014

MODOS DE VIDA

 

Cómo responder a los elogios 

"El crisol prueba la plata, y la hornaza el oro, y al hombre la boca del que lo alaba" (Pr 27.21).

¿Cómo responde usted cuando alguien le felicita? A algunas personas les encanta recibir elogios, ya que eso les hace sentir bien. Otras, por el contrario, se sienten incómodas. Bajan la mirada u ofrecen razones de por qué, en realidad, no merecen tal elogio.

Pero los cristianos tienen otro dilema. Estamos llamados a ser humildes; entonces, ¿qué debemos hacer cuando nos elogien? Puesto que el orgullo está siempre esperando el momento para levantar su horrible cabeza, tenemos que cuidarnos de él.

Algunos creyentes piensan que aceptar una felicitación es señal de orgullo, por lo que hacen un gran espectáculo dando toda la gloria a Dios. Eso está bien, si es realmente lo que hay en sus corazones; pero muy a menudo se convierte en una respuesta "cristiana" mecánica y rutinaria dirigida a impresionar a los demás.

Mi consejo es simplemente dar las gracias, y luego susurrar una oración de agradecimiento a Dios por la bendición, reconociendo que cualquier cosa digna de alabanza viene en última instancia de Él. Si usted se siente alentado, hágale saber a la persona cómo le bendijo su comentario. Si recibe elogios por un logro que fue realmente un esfuerzo en equipo, asegúrese de redirigir la felicitación a todos los que estuvieron involucrados. Una bendición se disfruta siempre más cuando se comparte.

Nuestro carácter se prueba por la alabanza que recibimos. Si nos aferramos a ella, el veneno del orgullo comenzará a infectar nuestro corazón. Pero si pasamos la alabanza a Dios, la humildad se alojará en nuestra alma.