viernes, 13 de febrero de 2015

LA BENDICION DE TENER LA PALABRA DE DIOS




     
La Palabra entre nosotros

Por David C. Egner

"Pues tus testimonios son mis delicias y mis consejeros". -Salmo 119:24 | Leer: Salmo 119:17-24

La Palabra de Dios nos llega de muchas maneras. Las predicaciones centradas en la Biblia, la lectura, los cánticos, los grupos de estudio y los artículos devocionales nos presentan las verdades del Señor contenidas en las Escrituras. Sin embargo, no podemos pasar por alto la lectura y el estudio personal.

Hace poco, mi corazón fue tocado por un estudio minucioso, párrafo por párrafo, de Deuteronomio, paralelamente con el Sermón del monte, en Mateo 5-7. Ambos pasajes contienen códigos de fe: los Diez Mandamientos (Deuteronomio 5:6-21) y las Bienaventuranzas (Mateo 5:3-12). Deuteronomio nos muestra el antiguo pacto: la ley que Dios quería que siguiera su pueblo. En Mateo, Jesús nos muestra cómo vino Él a cumplir esa ley y a establecer los principios del nuevo pacto, el cual nos libera del peso de la ley.

El Espíritu Santo viene con la Palabra de Dios para enseñarnos, darnos poder, instruirnos, convencernos y purificarnos. El resultado es entendimiento, arrepentimiento, renovación y crecimiento en Cristo. El teólogo Philip Jacob Spener escribió: «Cuanto más a gusto estemos con la Palabra de Dios, más fe y más de sus frutos tendremos». Oremos con el salmista: «Abre mis ojos, y miraré las maravillas de tu ley» (Salmo 119:18), para que podamos poner estas cosas en práctica en nuestra vida.

Cuando la Palabra de Dios está en nuestro interior, ella fluye de nuestras vidas. 

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

EL CORAZON QUE AGRADA A DIOS...


El desarrollo de un corazón dócil
Dr. Charles Stanley 

"Os daré un corazón nuevo" | Leer | Ezequiel 36.25-28

El Señor quiere darnos un "corazón de carne" para que seamos obedientes y sensibles a Él. Un corazón dócil que es tocado por el dedo de Dios cede a la presión y asume la forma que Él desea, al igual que un trozo de arcilla se moldea a la forma que el alfarero determine.

Para ayudar en este proceso, Dios ha enviado al Espíritu Santo a morar en cada creyente, y para despertar su sensibilidad. Al ceder a los impulsos del Espíritu Santo con pronta obediencia, el corazón se vuelve cada vez más tierno y receptivo a su dirección. El Señor puede impartir mayor comprensión de su Palabra a un corazón dócil, porque éste ha aceptado y obedecido fielmente las enseñanzas anteriores.

Cualquier resistencia a Dios dará como resultado el endurecimiento. Pero quienes están acostumbrados a buscar intimidad con Cristo -que es el resultado de la sumisión a Él- se apresurarán a enfrentar su pecado y a actuar en obediencia al Señor.

Las personas con un corazón sumiso se mantienen estrechamente conectadas con la iglesia de Cristo, buscando edificar su peregrinación de fe. Estas personas no solo son receptivas a lo que Dios quiere decirles; también son dóciles, pues están dispuestas a escuchar, e inclinadas a ser corregidas por los demás.

Esta semana, cuando lea su Biblia y ore, deje que su corazón sea dócil ante las palabras de Dios. Cuando Él toque cada área endurecida de su vida, escuche sus instrucciones y confíe en el poder del Espíritu para ayudarle a ceder y obedecer. Permita que Él le convierta en un vaso útil y hermoso.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS


jueves, 12 de febrero de 2015

LA BENDICION DE LA ORACION


La oración en tiempos de crisis
 Dr. Charles Stanley  


La Biblia dice que "la oración fervorosa del justo tiene mucho poder" (Stg 5.16 DHH). Lo cual es, precisamente, lo que queremos en tiempos de crisis. Si cumplimos con las condiciones de Dios, podemos tener la confianza de que Él no solamente escuchará lo que nos preocupa, sino que también actuará conforme a sus planes.

Condición #1 - Oración fervorosa. Motivados por un corazón muy cargado, las oraciones fervorosas están llenas de pasión y de un fuerte sentido de impotencia debido a que se enfocan solamente en alguna dificultad que nos preocupa. La Biblia llama a este tipo de oración "ruegos encarecidos" en Colosenses 4.12.

Condición #2 - Justicia. Tan pronto como ponemos nuestra fe en el Salvador, nos relacionamos rectamente con Dios como sus hijos. En ese momento, somos sellados de forma permanente con el Espíritu Santo y declarados justos para siempre por nuestra posición en Jesucristo (Fil 3.9). Aunque la salvación es por fe, no por obras (Ef 2.8, 9), la fe genuina resultará en un estilo de vida obediente y de buenas obras (Stg 2.26). Si nos involucramos de manera voluntaria y deliberada en el pecado, entonces no vivimos con justicia, santamente y, por tanto, oramos carentes de todo poder.

Cuando el Señor escucha una oración apasionada, sabe quién está orando. Si es una persona justa cuya vida refleja las cosas de Él, la Biblia dice que el Espíritu Santo comenzará su obra divina.

Dios responde con gran poder las oraciones de una persona justa. ¡Y esa persona puede ser usted!

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

QUE ES EL MATRIMONIO PARA TI?

  "¿QUÉ ES EL MATRIMONIO?"

   

  Malaquías 2:14  Mas diréis: ¿Por qué? Porque Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal, siendo ella tu compañera, y la mujer de tu pacto.


  Es el pacto entre dos personas, varón y hembra, que se aman y han decidido unir sus vidas voluntariamente para cumplir juntos el propósito de Dios, formando una familia según el orden establecido por El mismo.

  El pacto implica así mismo una responsabilidad con Dios, el matrimonio está basado sobre compromiso y no sobre sentimientos.

   

  PS. ROBERTO BADAJOZ

EN JESUCRISTO HAY PROSPERIDAD...


     

   













Vida bien regada

Por Joe Stowell   
"Será como el árbol plantado junto a las aguas, [...] su hoja estará verde" -Jeremías 17:8 | Leer: Jeremías 17:1-8

Tengo un amigo que vive en una finca ganadera en el amplio territorio de Montana, en Estados Unidos. El camino hasta su casa es un sendero largo a través del terreno seco y árido de tierra virgen, pero se destaca del resto por la hilera de árboles verdes y la vegetación frondosa que lo circunda. Uno de los ríos más hermosos para pescar truchas atraviesa la propiedad, y todo lo que crece cerca de sus orillas experimenta los beneficios de una fuente inagotable de vital agua.

Este es el cuadro que pinta Jeremías cuando afirma que aquellos que confían en el Señor son «como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces» (Jeremías 17:8). Tal vez hay muchos que prefieren el calor abrasador y la sequía asfixiante de una vida lejos de Dios, pero los que confían en el Señor estarán vibrantes y serán fructíferos. Depender de Él es como poner nuestras raíces en el agua refrescante de su generosidad. Nos fortalece la confianza en que su amor inalterable hacia nosotros nunca fallará.

Al final, Dios arreglará todas las cosas. Confiar en que Él convertirá nuestra tristeza en un beneficio y que utilizará el sufrimiento para que maduremos nos da poder para llevar fruto en una tierra seca y sedienta.

Echa raíces junto al río de la bondad de Dios.

(Oración) Señor, gracias por no dejarme solo en el calor abrasador de la vida. ¡Colocaré las raíces de mi confianza en el río de tus promesas infalibles y tu amor inalterable!

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

NO ENDUREZCAS TU CORAZON ANTE DIOS


El peligro de un corazón endurecido
 Dr. Charles Stanley 

"Como dice el Espíritu Santo: Si oyereis hoy su voz, no endurezcáis vuestros corazones, como en la provocación, en el día de la tentación en el desierto" (He 3.7-9) | Leer Hebreos 3.7-9

Dios llama constantemente a sus hijos, pero la condición de cada corazón determina el resultado. Quienes tienen un corazón tierno y sensible escuchan su voz, y se rinden a Él en obediencia; pero quienes tienen un corazón endurecido resisten sus advertencias e instrucciones. Curiosamente, al escuchar la misma voz, la reacción de los creyentes será diferente.

Puesto que el endurecimiento es un proceso lento que está acompañado a menudo de excusas y justificaciones, es posible que las señales de peligro no sean reconocidas de inmediato. ¿Cómo responde usted cuando el Señor le habla por medio de su Palabra, de su conciencia, o de mensajes basados en la Palabra? Piense detenidamente en las siguientes características de un corazón endurecido:

* Insensibilidad o resistencia a lo que el Señor dice.
* Rechazo a la autoridad de Dios.
* Desobediencia.
* Justificación de la conducta pecaminosa.
* Resistencia a la corrección de los demás.
* Preocupación por las cosas de este mundo (carrera, relaciones, bienes materiales).
* Poco interés en los asuntos espirituales.
* Indiferencia por la lectura de la Biblia y oración.
* Evasión de la adoración colectiva (reunión con otros creyentes).


Un corazón endurecido no tiene por qué mantenerse inflexible. Si usted ha identificado en su vida cualquiera de las características mencionadas, comience hoy mismo a volver al Señor. Pídale que le dé un corazón nuevo y el deseo de conocerle (Jer 24.7). Recuerde que Él se especializa en hacer nuevas todas las cosas (2 Co 5.17).

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

martes, 10 de febrero de 2015

AYUDANDO AL NECESITADO

   


   

El visitante

Por David C. McCasland
"Estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí". -Mateo 25:36 | Leer: Mateo 25:31-40  

Un amigo mío le preguntó a un hombre recién jubilado qué iba a hacer ahora que ya no trabajaba a tiempo completo. «Me considero un visitante -respondió el hombre-. Voy a ver a personas de nuestra iglesia y de nuestra comunidad que están en el hospital o en centros de cuidados especiales, que viven solas o que, simplemente, necesitan alguien que hable y ore con ellas. ¡Y me encanta hacerlo!». Mi amigo quedó impresionado ante la claridad de propósito de este hombre y su interés en los demás.

Unos días antes de que Jesús fuera crucificado, contó a sus seguidores una historia que enfatizaba la importancia de visitar a los necesitados. «Entonces el Rey dirá a los de su derecha: [...] estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí» (Mateo 25:34, 36). Cuando le preguntaran: «¿... cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti?», el Rey responderá: «De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis» (vv. 39-40).

Nuestro ministerio de visitación tiene dos beneficiarios: la persona visitada y Jesús mismo. Ir a ver a una persona para ayudarla y alentarla es servir al Señor directamente.

¿Hay alguien a quien alentaría que lo visitaras hoy?

Compasión es entender los problemas de los demás y tener un deseo urgente de ayudar.

(Oración) Señor, ayúdame a ver a los demás con tus ojos. Muéstrame cuánto significa demostrar amor a quienes me rodean. Gracias por poder compartir el amor que me das primero a mí.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS