miércoles, 22 de octubre de 2014

ES UNA BENDICION


 
  
La pasión por conocer a Dios
 Dr. Charles Stanley 

"Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor" (Fil 3.8).

Como cristianos, debemos desear estar enfocados en conocer a Dios por medio de su Hijo Jesucristo (Jn 14.9). Pero, ¿cómo se demuestra tal pasión?

Primero, con ansias de conocer al Salvador. El Señor Jesús se describió a sí mismo como el buen pastor, el pan de vida, y la vid verdadera. Él nos invita a descubrir quién es. La complacencia -descansar en lo que ya sabemos- no tiene cabida en la vida cristiana.

Segundo, con un compromiso firme con el Señor. Esa dedicación tendrá una influencia duradera en nuestras finanzas, lugar de trabajo, amistades, y hogar. El cultivo de una relación estrecha con Dios, es una búsqueda de toda la vida.

Tercero, amando a Dios sobre todas las cosas y pasando tiempo con Él (Jer 31.34; Mr 12.30). Si Dios tiene el primer lugar en su corazón, usted buscará pasar tiempo con el Señor. Nuestros días se planificarán sobre la base de recibir y obedecer sus instrucciones. La oración consistirá tanto en escuchar al Señor, como en hablar con Él.

Por último, desechando cualquier deseo que obstaculice o sustituya nuestro anhelo ferviente de conocer al Salvador. Dar la espalda al pecado y a las actividades mundanas parecerá un pequeño precio a pagar por la bendición de caminar estrechamente con Dios.

Con el tiempo, al mantener el fuerte deseo de conocerlo, el firme compromiso de andar con Él, de tenerlo en primer lugar, y de sustituir nuestros deseos por los suyos, nuestra pasión por Él crecerá. ¿A quién ve usted cuando se mira en su espejo espiritual -a un creyente apasionado por Cristo, o a uno indiferente?

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

SIN LUGAR A DUDAS

Alguien que entiende  

Leer: Salmo 139:7-12
"El Señor escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos". -1 Crónicas 28:9

El esposo de mi amiga estaba en las últimas etapas de la demencia senil. Cuando le presentaron a la enfermera que iba a cuidarlo, él la tomó el brazo para detenerla, y le dijo que quería que conociera a su mejor amigo: Alguien que lo amaba a él profundamente.

Como no había nadie más en la sala, la enfermera pensó que estaba delirando; sin embargo, resultó ser que estaba hablando de Jesús. Ella se conmovió muchísimo, pero tuvo que irse de inmediato para atender a otros pacientes. Cuando volvió, la oscuridad lo había envuelto otra vez, y ya no estaba lúcido.

Aunque este hombre había vuelto a descender a las tinieblas de su enfermedad, sabía que el Señor era su mejor amigo. Dios mora en las profundidades insondables de nuestra alma, y puede traspasar la mente más perdida y confirmarnos su cuidado tierno y amoroso. Sin duda, las tinieblas no nos esconden de Él (Salmo 139:12).

No sabemos lo que el futuro nos deparará a nosotros ni a nuestros seres queridos. Al envejecer, tal vez también descendamos a la oscuridad de una enfermedad mental, el Alzheimer o la demencia senil, pero, aun allí, la mano del Señor nos guiará y su diestra nos sostendrá con firmeza (v. 10). No podemos escapar de su amor y su cuidado personal.  

Cristo me ama, bien lo sé. 

DIOS BENDIG TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS
     

TODO ES POSIBLE EN EL SEÑOR

   
Cuando las cosas parecen imposibles
Charles Stanley   

"¡Oh Señor Jehová! he aquí que tú hiciste el cielo y la tierra con tu gran poder, y con tu brazo extendido, ni hay nada que sea difícil para ti" (Jer 32.17.

¿Cuál es su primera reacción cuando enfrenta un problema que no tiene solución? Algunas personas se esfuerzan al máximo por encontrar algún tipo de solución, mientras que otras se dan por derrotadas o se aíslan para evadir el problema por completo. Es de esperar que, como cristiano, usted acuda de inmediato al Señor en busca de dirección.

* Ay, Señor, ¿qué debo hacer? A primera vista, esta parece ser la pregunta correcta, ¿pero lo es realmente? Lo malo con esta pregunta es que, aunque estamos buscando la guía del Señor, el enfoque está en nuestras acciones. Esto significa que la manera como pensamos manejar la situación se limita a nuestras habilidades, recursos y entendimiento. Muchas veces, nuestra mente comienza a idear planes, y pronto recurrimos a la manipulación y a las maniobras en nuestro intento por solucionar el problema.

* Señor, ¿qué vas a hacer? Esta es la pregunta correcta, porque ahora la atención se ha desplazado a la omnisciencia y a la omnipotencia de Dios todopoderoso. Él destruye nuestras limitaciones, y resuelve cualquier situación que afrontemos. Dios tiene el poder de llevar a cabo sus planes, los cuales -a diferencia de nuestras soluciones- son perfectos y siempre le dan la gloria a Él.

Para orar de la manera correcta, usted debe estar dispuesto a poner todos sus planes en las manos de Dios. Él no solo sabe qué hacer y cómo lograrlo, sino que también puede abrir un camino en medio de cualquier imposibilidad. La tarea suya es simplemente confiar en Él, y ser obediente para seguir sus instrucciones.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr, DOLREICH ARTIGAS

miércoles, 15 de octubre de 2014

EL VERDADERO ARREPENTIMIENTO


Un llamado al arrepentimiento
 Dr. Charles Stanley 

"Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro" (He 4.16).

¿Ha quedado atrapado alguna vez en un "ciclo de culpabilidad?" Es decir, confesando un mismo pecado una y otra vez, sin alcanzar la victoria. Pero hay una promesa bíblica que dice: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn 1.9, énfasis añadido).

Amigo, Dios mantiene su promesa. Es la persona quien falla -hemos convertido a la confesión en una enumeración rutinaria de nuestras faltas con una actitud de "lamento haber pecado, pero soy débil, y Dios lo sabe". La verdadera confesión, que significa estar de acuerdo con el Señor en cuanto a nuestro pecado, está unida inseparablemente al arrepentimiento; son las dos caras de la misma moneda. Arrepentirse es apartarse del mal. Al mirar nuestro pecado desde la perspectiva de Dios, veremos un hábito vil y perverso con consecuencias terribles, del cual desearemos huir lo más rápidamente posible.

En términos prácticos, confesar y arrepentirse requiere la decisión deliberada de decir: "Por el poder del Espíritu Santo, me aparto de eso". Satanás todavía le tentará, y el fracaso seguirá siendo una posibilidad. Pero Dios quiere y puede romper las cadenas de su pecado para hacerle libre.
La victoria puede ser inmediata, o bien, un proceso que requiera cambiar malas decisiones por correctas. En algunos casos, la tentación que tiene que ver con un pecado habitual nunca se marcha. Entonces se hace necesario enfrentar cada día en el poder de Dios. Si usted rechaza el pecado, el poder del cielo estará allí para ayudarle.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

sábado, 11 de octubre de 2014

TESTIMONIO DE VIDA... DIOS EXISTE


Extetrapléjica testifica que Dios le hizo un doble milagro

"Ella estaba totalmente sin ánimo. Bajé la cabeza e hice una oración. Fue la oración más sincera que he hecho en mi vida", Bryan.

Estados Unidos | Viernes 10 de Octubre, 2014 | Por Nínro Ruíz Peña | 
    
   
 
ABC.- Liz y Bryan Mitchell de Waco, Texas creen en los milagros. Cuando Liz cayó de una altura de más de cinco metros desde el balcón de su casa en 2012, se fracturó dos vértebras. Producto de la caída ella quedó tetrapléjica, después de pasar cinco días en coma inducido, los médicos le dijeron que jamás volvería a caminar.

"Un día te despiertas y estás con un tubo de respiración, entonces te das cuenta de que el cuerpo al que tanto cuidabas ahora está inútil", dijo Mitchell en una entrevista con ABC.

Su marido Bryan, la acompañó en su momento más difícil cuando apenas eran novios él recuerda que le hizo una promesa a ella en el hospital: "Un día, nos iremos a Waco, vamos a casarnos y tendremos una vida hermosa. No importa si estás en una silla de ruedas. Vas a vivir todo lo que Dios te permita".

Durante meses, Liz estuvo bajo tratamiento en el Instituto de Rehabilitación Baylor. Ni siquiera podía mover los dedos de los pies. Un día, Liz parecía haber perdido la esperanza completamente. Su esposo cuenta emocionado: "Ella estaba totalmente sin ánimo. Bajé la cabeza e hice una oración. Fue la oración más sincera que he hecho en mi vida".

Luego insistí en que Liz tratara de mover sus piernas. Era un 29 de agosto, a las 9:35. Ella consiguió moverse. "Fue el momento más milagroso que he experimentado en toda mi vida", recuerda Bryan.

Los trabajos de rehabilitación fueron lentos. Primero en la piscina, y luego la caminadora, la bicicleta estacionaria hasta llegar al andarivel. Liz volvió a ponerse en pie y volvió a caminar por su cuenta.

La pareja realizó su sueño lográndose casar en la iglesia. La semana pasada la pareja anunció otro milagro. Liz está embarazada, pero los médicos le habían dicho que su caída había dañado su sistema reproductivo.

A sus 34 años, dos años después del accidente, ella va a dar a luz una hija. Su testimonio ha recibido la atención de los medios porque lo que ha ocurrido en ella es realmente visto como un doble milagro, porque volvió a caminar y está embarazada. "La transformación física que Liz vivió en el centro de rehabilitación no es nada en comparación con su transformación emocional y espiritual", dice Bryan.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

jueves, 9 de octubre de 2014

EL MEJOR CONSEJO

Esperar en Dios  

Por C. P. Hia
Leer: Salmo 62:1-8
"Alma mía, en Dios solamente reposa, porque de él es mi esperanza." -Salmo 62:5

Cha Sa-soon, una mujer coreana de 69 años, finalmente recibió su licencia de conducir, después de tratar de aprobar el examen escrito durante tres años. Quería obtenerla para poder llevar a sus nietos al zoológico.

Esta mujer fue constante en un mundo donde, por lo general, todo es urgente. Cuando queremos algo y no podemos conseguirlo, solemos quejarnos y exigir. Otras veces, nos rendimos, y nos enfocamos en otra cosa si lo que deseamos no puede satisfacerse de inmediato. ¡«Espera» es una palabra que no nos gusta escuchar! Sin embargo, la Biblia nos dice muchas veces que Dios desea que esperemos en Él hasta que llegue el momento apropiado para que algo suceda.

Esperar en Dios significa acudir con paciencia a Él para que atienda nuestras necesidades. David entendió por qué tenía que esperar en el Señor. En primer lugar, su salvación provenía de Él (Salmo 62:1). Aprendió que nadie más podía librarlo. Su única esperanza estaba en Dios (v. 5), porque solamente Él escucha nuestras oraciones (v. 8).

A menudo, las oraciones son para pedirle al Señor que se apresure a bendecir lo que queremos hacer. ¿Qué pasaría si la respuesta de Dios fuera simplemente: «Sé paciente; espera en mí»? Podemos orar como David: «Oh Señor, de mañana oirás mi voz; de mañana me presentaré delante de ti, y esperaré» (Salmo 5:3). Podemos confiar en su respuesta, aunque esta no llegue en el momento esperado.  

El fundamento de toda oración debe ser: «Sea hecha tu voluntad».

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS

POR A MOR A TI...

Dios mueve los cielos y la tierra

"Nuestro Dios es fuego consumidor" (He 12.29).

Dios quiere que estemos conscientes de su presencia, y de que sacudirá nuestro mundo -literal y metafóricamente- para que eso suceda.

El Antiguo Testamento registra que, para captar la atención de la gente, el Señor movió cielo y tierra. El monte Sinaí tembló antes de que Moisés recibiera los Diez Mandamientos (Éx 19.18, 19). Dios también le dijo a Judá que estremecería cielo y tierra, volcando reinos, ejércitos y naciones (Hag 2.20-22).

Dios hizo lo mismo en los tiempos del Nuevo Testamento. En la crucifixión, un terremoto indicó la destrucción de la antigua manera de vivir, y el establecimiento de un nuevo pacto (Mt 27.51). Poco después, un grupo de creyentes fue lleno del Espíritu Santo, y la tierra tembló de nuevo (Hch 4.31).

Pero la agitación geológica y de la sociedad no es simplemente un procedimiento del pasado. Dios sigue haciendo temblar al mundo hoy. Todas las naciones de la tierra "tiemblan" por su preocupación por el medio ambiente, la salud, el hambre y los conflictos políticos. Sin embargo, los problemas actuales parecerán leves en comparación con los desastres y las epidemias que tendrán lugar durante la tribulación (Ap 6). En ese tiempo, se desatará todo tipo de juicios sobre la Tierra para llamar la atención de la gente.

Dios está enviando un mensaje al mundo: La humanidad no es quien lleva las riendas. Porque nos ama, nuestro Padre eliminará todo aquello en que hayamos puesto nuestra confianza fuera de Él, hasta que finalmente solo busquemos la seguridad en nuestro Señor.

DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ

Pr. DOLREICH ARTIGAS