Por David H. Roper
Leer: Isaías 43:22-28
"Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados". -Isaías 43:25
Mis
primeros años como creyente en Cristo estuvieron cargados de
sentimientos de temor. Tenía la impresión de que, cuando Jesús volviera,
se proyectarían todos mis pecados en una pantalla grande, a la vista de
todo el mundo.
Ahora
sé que Dios prefiere no recordar ni siquiera una de mis transgresiones.
Cada pecado ha sido sepultado en el mar más profundo, y nunca volverán a
ser desenterrados ni examinados.
Amy
Carmichael escribió: «Hace uno o dos días, pensaba tristemente en el
pasado; tantos pecados, fracasos y errores de toda clase. Estaba leyendo
Isaías 43 y, en el versículo 24, vi: «...me fatigaste con tus
maldades». Entonces, por primera vez, noté que no hay ningún espacio
entre el versículo 24 y el 25: «Yo, yo soy el que borro tus rebeliones
por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados».
Ciertamente,
cuando nuestro Señor Jesucristo vuelva, «... aclarará también lo oculto
de las tinieblas, y manifestará las intenciones de los corazones; y
entonces cada uno recibirá su alabanza de Dios» (1 Corintios 4:5). Ese
día, nuestras obras serán examinadas y es posible que suframos pérdidas,
pero no seremos condenados por nuestro pecado (3:11-15). Dios verá lo
que Cristo hizo por nosotros, y no se acordará de nuestras iniquidades.
Cuando Dios nos salva, nuestros pecados son perdonados para siempre.
DIOS BENDIGA TU VIDA CON GRACIA Y PAZ
Pr. DOLREICH ARTIGAS
No hay comentarios.:
Publicar un comentario